Jack the Ripper.

sutchpor Chema Rosas*
Todo comenzó el seis de agosto de 1888 en Whitechapel, barrio pobre de Londres. Una mujer aparece violentamente asesinada, víctima de un diestro bisturí. El último día de ese mismo mes aparece otra mujer hecha picadillo en las mismas circunstancias. A partir de ese momento reina el pánico en Londres hasta el mes de noviembre, cuando aparece la sexta víctima y Scotland Yard anuncia que, con ayuda de un vidente, ha capturado al asesino: un médico, especie de Dr. Jekyll y Mr. Hyde cuya conveniente doble personalidad no le permitía recordar los asesinatos. No se ha esclarecido la verdadera identidad del asesino. Hay teorías de que en realidad era un doctor, pero escapó a Argentina donde dedicó el resto de sus días a expiar sus culpas, e incluso se rumora que Jack el Destripador se trataba en realidad del Duque de Clarence, desequilibrado nieto de la mismísima Reina Victoria de Inglaterra. Como sea, esos cuatro meses de terror en Inglaterra han sido alimento de la cultura del horror en historietas, novelas, teatro, cine, televisión y, por supuesto, en la música. Es aquí donde entra un tipo espectacular en todos los sentidos. Poco le importó que sus padres le pusieran David Edward Sutch: tras escuchar a Screamin’ Jay Hawkins decidió llamarse Screamin’ Lord Sutch, 3rd Earl of Harrow. Fue el primero en convertir un concierto de rock en show del horror (toma eso Alice Cooper.) Iniciaba sus conciertos vestido como Jack el Destripador, saliendo de un enorme ataúd negro. Fue creador de Radio Sutch, una de las radios piratas londinenses, donde pasaban música alternada con Mandy Rice Davies leyendo El Amante de Lady Chatterley. ¿Aún no se convencen de que es un tipo genial? En su tour por Estados Unidos viajaba en un Rolls-Royce desde el que vendía amplificadores Marshall. ¿Más razones? Muy bien: además de todo esto fue activista político y fundó el Official Monster Raving Loony Party.
En 1963, vestido como Jack the Ripper, revive al asesino serial con una canción en la que un vampiro toca las tres notas en la guitarra y las mujeres del coro gritan de terror. La canción producida por Joe Meek es simple pero derrocha la actitud, el concepto maníaco, terrorífico y divertido que Screamin’ Lord Sutch representa. Muchas son las bandas que han incluído a Jack the Ripper en su repertorio, pero hay tres que destacan: The Fuzztones no solo tienen el mejor cover de la canción (que es parte de su álbum Monster A Go-Go de 1992.) Aparentemente ellos dictaron la manera en que se harían los demás covers al cambiar la base y sustituírla con el tema de Peter Gunn de Henry Mancini. Curiosamente la banda tiene un disco con Screamin’ Jay Wawkins titulado Screamin’ Jay Hawkins and The Fuzztones Live (Midnight Records.)
La versión de The Horrors es digna de mencionarse. En 2006 sacaron el sencillo Sheena is a Parasite en cuyo video la actriz Samantha Morton (Minority Report) se convulsiona y levanta su vestido de donde salen tripas con vida propia que se proyectan a la cámara. El lado B es su versión de Jack the Ripper, que le da sentido a la broma del lado A y suena bastante bien.
White Stripes. La tocan en vivo y de chistosada, pero qué diablos, es buena.
Otras canciones llamadas “Jack the Ripper”: Jack the Ripper de Link Wray and his Ray Men es un buen viaje de early surf. Un buen guitarreo con la batería que nos recuerda a Wipe Out.
El incomprendido Morrisey tiene también su Jack the Ripper, en la que aparentemente acecha a una chica y sufre mientras lo hace. ¡Qué diablos! La verdad sí me gusta, pero advertencia: hay que estar en el ánimo adecuado.
Nick Cave and The Bad Seeds, Jack The Ripper. Rock alternativo e intenso. Not my cup of tea, pero si quieren ver australianos haciendo incomprensible headbanging, adelante.
LL Cool J:
Milky, and I’m back My ace in the hole was this brand new track I’ma slow it up and speed it up and now you’re gonna eat it up Listen to the funky beat, my tongue is gonna beat it up… Here’s what my game is, kill is what my aim is A washed up rapper needs a washer, my name is–Jack the Ripper Jack-Jack-Jack the Ripper Jack-Jack, Jack-Jack, Jack-Jack, Jack the Ripper
¿Algo más que decir? Claro que hay más. Se aceptan aportaciones a la lista. La terrorífica historia de Whitechapel sigue inspirando canciones, para bien y otras veces para mal (hay “canciones” terroríficas con el mismo nombre, pero no me atrevo a ponerlas en este blog de buen gusto.) No creo que alguien supere la de Screamin’ Lord Sutch en algún momento próximo, pero eso es solo mi opinión. En fin, si hay que encontrarse un Jack… mejor que sea Daniels.

Chema Rosas (Ciudad de México, 1984) es bibliotecario, guionista, columnista para El Heraldo de León, ermitaño y papa-de-sofá, acérrimo de Dr. Who y, por si fuese poco, guitarrista de ¡Los Padrinos! Publicó el presente texto en el viejo blog, de La Trampa del Bulevar, ya desactivado, el 12 de mayo de 2010. Lo rescatamos para que circule aún en la red.

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