Todo estará bien esta noche.

por Rafael Ortiz Aguirre*

10 de enero 2016

Cada año dedico la primera semana a David Bowie. Cumple años el día ocho y como fan obsesivo escucho a Bowie todos los días. Este año era aún más importante porque el día ocho, justamente, saldría su disco nuevo.

Por mi edad es obvio que lo primero que escuché de Bowie fue Space Oddity. Y de ahí un montón de cosas, todas maravillosas. Nadie era como él. Carajo, ni Bowie era como Bowie. Este año, en mi festival de Bowie, me concentré en aquellos discos después de Let’s Dance (pero incluí Diamond Dogs, Ziggy y una recopilación de sencillos, como para no dejar.) No quería sólo escuchar Low, Honky Dory y todas esas joyas setenteras. Me gusta todo Bowie. Y así me pasé mi semana en Bowie de los últimos 30 años. Cosas de cuando uno es señor grande…

El domingo busqué mi copia de Never Let Me Down. Ya por la noche decidí poner el Tonight. Ese disco me encanta. Tiene un cover maravilloso de God Only Knows. Sé que los fans de Brian Wilson me tacharán de hereje, pero me gusta más en la voz de Bowie. Mucho más que cualquier versión que se haya hecho. Así. Después de esa sigue Tonight. Las repetí cuatro veces con cuidado de no rayar el disco. La cuarta vez puse el estéreo para que se apagara en diez minutos. Ya muy cansado, me acosté. Lo último que le escuché cantar fue “Everything will be alright tonight”.

0 ralf

Pasé una noche un poco difícil. Dormí mal y poco. Al despertarme y conectar mi celular a internet, una avalancha de notificaciones me sorprendió. Lo primero que leí fue el tuit de mi amiga Irma. Y ahí, sentado en la orilla de mi cama, sentí que me hundía. Físicamente. Lloré. Bowie dijo que todo estaría bien, pero él ya no estaba. David Bowie, como dice Esteban, no era de otro mundo. Era un ser humano maravillosamente talentoso que escribía canciones que llegan hasta la médula. Un día le pregunté a Esteban si no se perdía en la belleza que es Bowie. No era pregunta, era una declaración de principios. He hablado sobre eso (dormirme escuchándole y despertar a la noticia) con cuatro personas hoy. Mi amiga Rose me dio la mejor explicación, la más reconfortante: “Se despidió de ti, mi Ralf. No hay otra explicación.” Voy a quedarme con eso.

* Rafael Ortiz Aguirre (San Luis Potosí, 1963) es doctor en cool, punk añejo, musicómano sin cura, entusiasta de la lucha libre y el futbol americano y escritor pop. Ha trabajado en la radio, es profesor de inglés y chef amateur. Su próximo proyecto es un show de comedia stand-up. Su colección de discos es mayúscula. Escribió este texto específicamente para el blog de La Trampa del Bulevar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s